Cómo Tomar Decisiones En La Vida

Existe una palabra que aunque se sienta sencilla al pronunciarla, posee un significado enorme en la vida de los seres humanos y es DECISIÓN.

Es una determinación que se toma sobre algo mediante la firmeza del carácter. Lo que define el grado de Éxito o de Fracaso en la vida de todo ser humanos son la decisiones.

Pero ¿De qué parten las decisiones? Estas parten de los recursos internos que tengamos. Dependiendo del conocimiento que introducimos en nuestras vidas será determinado el grado de triunfos o derrotas.

Entender que Dios nos ha dado libre albedrío o libre elección a fin de ESCOGER el camino que queremos seguir. Decisiones. ¿Ha pensado en cuántos errores hemos incurrido por tomar malas decisiones? Decidir juega un papel importante en nuestra existencia.

LAS DECISIONES SON DETERMINANTES Nuestras decisiones determinan la victoria o el fracaso. Es un principio que aplica a nuestra vida personal como espiritual. 

Alrededor de la cruz de Cristo nuestro amado Salvador, hay cuatro escenas que comparto con usted, porque arrojan principios que son esenciales en la meta de seguir el camino apropiado al decidir algo. En todo momento, y es el primer consejo que le doy, es clave que usted pida la dirección a Dios.

Salmos 37:5 Encomienda al Señor tu camino, confía en El, que El actuará;

1. La decisión de arrepentirse y emprender el cambio El problema no está en fallar porque todos los seres humanos de una u otra manera erramos. El meollo del asunto está en no arrepentirse y seguir por el mismo sendero de equivocación.

2. La decisión de renunciar a todo y darse por vencido Una joven esposa, Verónica, me escribió desde República Dominicana. Había decidido separarse de su marido. “No lo soporto más. He intentado todo, pero nada resulta.”, decía. ¿Sabe cuál fue mi respuesta? No renuncie. Siga dando la batalla, pero no en sus fuerzas sino en oración, para recibir el poder de lo alto. Con frecuencia y ante situaciones de crisis, optamos por echar todo por la borda. No razonamos, simplemente nos dejamos arrastrar por las emociones. ¿A qué conduce esta inclinación? Al fracaso.

3. La decisión de reconocer el error y aceptar el perdón de Dios Lo invito nuevamente a la escena del Señor Jesús en la cruz. Dos hombres están junto a él sufriendo el martirio. “Uno de los criminales allí colgados empezó a insultarlo: — ¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros!”(Lucas 23:39. Nueva Versión Internacional) Una decisión errada, sin duda. Tuvo la oportunidad de haber alcanzado la eternidad con Dios, pero la desechó. Se dejó arrastrar por las emociones, la incredulidad y –en cierta medida—por la autosuficiencia.

4. La decisión de rendirse a la voluntad de Dios Cambiar en nuestras fuerzas no es posible, pero sí con el poder de Dios. Lo peor que podemos hacer es resistirnos al obrar de Dios. Aceptarlo, por el contrario, es un cimiento para el éxito y la realización personal y espiritual.