El Poder De Las Conexiones

Jesús es nuestro amigo y nos enseña qué debemos hacer para ser Sus amigos: esforzarnos por formar discípulos, cuidar de nuestros hermanos, y eso es todo. Hagamos lo que nos pide y seremos Sus amigos, pues si esperara a que cumplamos todos los mandamientos, se quedaría sin amigos. No se trata de ser perfectos buscando corregir a imperfectos, sino de ser amigos aceptando amigos. Sería imposible llevar a las personas a los pies de Jesús si no aprendemos a relacionarnos.

El mundo no necesita más reglas rígidas sino mejores relaciones, que todos podamos llegar al Monte de los Olivos a escuchar y recibir el amor de Jesús. Pidamos: “Jesús, ayúdame a ser amigo como Tú lo eres”.

GANANDO AMIGOS:

Los conquistadores de promesas no tienen limitaciones para ganar almas para Jesús, su apertura de mente y espíritu les permite ser hombres y mujeres sin ninguna clase de prejuicios, saben que lo más importante es que las vidas de las personas sean salvas para Jesús.

Muchas personas el día de hoy únicamente buscan relacionarse con creyentes, no asisten a reuniones sociales, no participan de los eventos familiares, por temor a “contaminarse”, por temor al que dirán de los demás, creen que si los ven junto a personas inconversas podrían pensar mal de ellos, si Dios ha dado la orden, si nuestro Señor ha dado la estrategia y permite que esas personas aporten para la conquista de una promesa, solamente nos corresponde a nosotros presentarles el plan de salvación a través de Jesús, al igual que con Rahab, la prostituta de Jericó, pueden ser personas fundamentales en el reino de Dios, quizá en el momento no parecieran personas que agreguen valor, pero son potenciales recursos que Dios puede llegar a utilizar.