Yo Puedo Amar

El amor tiene su origen en Dios. Es desde Dios desde donde fluye todo amor. Cuando más cerca estamos de Dios es cuando amamos. El hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios (Gen 1:26). Dios es amor; y por tanto, para ser semejante a Él y ser lo que debe ser, el hombre también debe amar.

Queridos, Dios es la fuente del amor: amémonos, pues, unos a otros. El que ama es hijo de Dios y conoce a Dios. (1Jn 4:7 BLPH)

El amor tiene una doble relación con Dios. Es sólo conociendo a Dios como aprendemos a amar; y es sólo amando como aprendemos a conocer a Dios. El amor procede de Dios, y conduce a Dios. No podemos ver a Dios, porque Dios es Espíritu; lo que sí podemos ver es Su efecto. No podemos ver el viento, pero podemos ver lo que hace.

No podemos ver la electricidad, pero podemos ver los efectos que produce. El efecto de Dios es el amor. Dios Se conoce por Su efecto en esa persona.

El amor del Padre se demuestra en Jesucristo Su hijo. Cuando miramos a Jesús vemos dos cosas acerca del amor de Dios. Es un amor que no se reserva nada. Dios estuvo dispuesto en Su amor por los hombres a dar a Su Hijo único y a hacer un sacrificio que es absolutamente imposible superar.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16 LBLA)