Utiliza Al Máximo Tu Potencial

Cómo puedes liberar lo que hay dentro de ti? A través del trabajo y de la acción, fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios, y Dios el ser por excelencia, el ser creativo, hizo el universo de la nada y permitió al hombre ser semejante a Él, cada día, a través de su talento creativo, cuando miramos al hombre, según nos relata el libro de génesis, vemos a este, no como un mono o un ser primitivo e ignorante.

Sino más bien como una persona dotada de grandes aptitudes físicas y mentales que lo capacitaron para labrar, cuidar el huerto del Edén y colocarle nombre a cada uno de los animales que había en aquel maravilloso lugar, y ese trabajo diario que hacía Adán era la opción que Dios le daba al hombre, para que éste expresara su potencial, inteligencia y su capacidad creativa.

Y es precisamente en el trabajo diario, la opción que tenemos de expresar nuestras habilidades, desafortunadamente para muchos el peor castigo es tener que trabajar, cuando en realidad es un gran privilegio el tener la oportunidad de ser útiles, cuando comienza tu día, trata de quitar los pensamientos negativos en cuanto al trabajo y trata de vivir cada minuto intensamente, dando lo mejor de ti.

Porque al adoptar esta forma de pensar, estarás transitando el camino que te conduce al éxito, a la productividad y a la a expresión de tu potencial, cuando vemos el trabajo, o lo que hayamos emprendido, desde un ángulo contrario, es decir como algo cansador y rutinario, caemos en la tentación de abandonar lo que hemos comenzado ¿Cuántas veces comenzaste algo y luego lo abandonaste? ¿Eres de los que comienzan algo y lo terminan? O perteneces al grupo de aquellos que comienzan un proyecto con entusiasmo, pero luego la rutina diaria y el cansancio los aplasta, y no pueden terminar lo que con tanta alegría y expectativa habían comenzado, ¿te caracterizas por ser una persona que lucha hasta el final, o ante la adversidad, bajas los brazos y abandonas la pelea?

Eclesiastés 7:8 Mejor es el fin de un asunto que su comienzo; mejor es la paciencia de espíritu que la altivez de espíritu.